Estas últimas dos semanas me aventé el maratón de Harry Potter. Busqué los siete libros y los empecé a leer. No había leído ninguno y aunque cierta mujercita, super fanática, sus dos hermanas, un exconcuño, como diecisiete amigos, Bob el cacto, trescientos bloggeros y el spoilinternet, ya me había descubierto la mayoría de los secretos, no quise dejarlo nomás por la necedad de que todo mundo ya los había leído. Además que me fascinan las novelitas tipo bildungsroman, porque gusta sentir como pasa el tiempo. Me asombra el crecimiento de un personaje ficticio y me pone a pensar en los recursos que un autor puede ocupar para hacerlo. Si necesitan decirle a sus amigos y familiares si Harry Potter tiene algún valor literario es precisamente ese: desarrollo del personaje, crecimiento y cambios. Como afectan estos cambios al mago desde los 11 hasta los 18 años.
Continúa leyendo este post »